De Bilbao y más simpática que todas las cosas. Entro en la casa de nuestra anfitriona Leonor entusiasmada, ver esa velada a través de sus ojos es un sueño. Sus instantáneas tienen algo de mágico y misterioso que te hace detenerte a mirarlas con calma, apreciando cada detalle. La casa de Leonor es una maravilla y Marta disfruto de lo lindo y nosotros con ella.