Sobre Cenas Adivina

Sobre Cenas Adivina

La idea surge de una necesidad de aprender, de dar salida a una inquietud muy grande por saber de muchas cosas interesantes que no sé. Estaba yo compartiendo esta reflexión con “mi darling” cuando mi madre me trajo de Sintra un bajoplato precioso y de pronto ¡todo encajó! Se me ocurrió que la mejor manera de aprender divirtiéndonos era organizando veladas como las de antes, donde se preparaba una comida especial, se sacaba la mejor vajilla y se invitaba a un persona interesante para empaparse de su experiencia y de sus conocimientos en un ambiente cuidado y familiar. Mis abuelas Encarnación, Patrocinio, Hilda e Isabel ya lo hacían desde 1700 así que va a ser que ¡me viene de familia!

¡Reconozco que me encanta el lío! Somos 9 hermanos y mi casa siempre estaba llena de gente, a mi padre le encantaba organizar comidas entre amigos donde las sobremesas se alargaban hasta la noche. Así que reinventado las tradiciones familiares, y con la complicidad de mi marido y el apoyo de mi madre y mis hijos, compartimos esta iniciativa para aprender de una forma nueva y a la vez de lo más antigua. Una oportunidad para conocer gente buena y ampliar conocimientos hablando, compartiendo, debatiendo… siempre desde el respeto y con máxima educación.

Cenas Adivina no sería posible sin la generosidad de expertos e invitados que se vienen a compartir conocimientos, experiencias e inquietudes.

Mil gracias por acompañarme en este sueño,
Silvia