Aprender a decir “no” con Natalia Raya

Aprender a decir “no” con Natalia Raya

[ Fotografía ] Ana Mañez

Natalia vino de invitada a una Cena Adivina y me encantó su forma de ser. Escuchaba atenta todos las opiniones y exponía las suyas de forma pausada y bien argumentada. Es observadora y nada precipitada y tiene un tono de voz cálido que dan ganas de escucharla durante horas.

No me extrañó que fuera psicóloga, pensé de hecho que eso explicaba esa capacidad de escucha y ese lenguaje corporal tan acogedor.

Aprender a decir "no" con Natalia Raya Aprender a decir "no" con Natalia Raya

Tras varias veladas juntas, Natalia me ofreció tratar el tema de “aprender a decir NO” sin sentirse mal. Un tema que recurrentemente aparecía en muchas veladas independientemente del tema, así que su propuesta me sonó a gloria.

Cuando lancé la propuesta el brunch se completó enseguida y la realidad se hizo evidente: “no sabemos decir NO”. O peor aún, no sabemos decirlo a tiempo y para cuando nos damos cuenta o es muy tarde o decimos un NO atómico desencadenando un conflicto mucho peor que el que queríamos evitar y por el que dijimos el primer sí.

Aprender a decir "no" con Natalia Raya Aprender a decir "no" con Natalia Raya

Durante más de 4 horas compartimos distintas experiencias que han marcado nuestra vida por no haber sabido decir que NO. El bien arraigado sentimiento de culpa, el miedo a fallar a los demás o el etiquetarnos de egoístas por pensar en nosotros mismos también han hecho y hacen mucho daño.

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Yo creo que es cuestión de educación, de miedo a lo que piensen los demás, de normas o cortesías confundidas.

Hay muchos tipos de NO y algunos son como las “mentiras piadosas” y los comprendo e incluso defiendo. Siempre nos gusta decir que sí, agradar a los demás pero eso no significa estar siempre disponibles y anteponer siempre los asuntos de los demás a los nuestros. Es importante darse valor y de alguna manera ese exceso de complacencia puede provocar que den por hecho tu disponibilidad constante y cada vez sea más difícil salirnos de este rol que puede llegar a condicionar nuestra vida.

También hay personas de nuestro entorno personal o laboral que abusan y dan por hecho que siempre podremos hacerles un favor. Acabamos convirtiendo en hábito lo que debería ser excepcional y los años pasan y las etiquetas nos pasaran factura.

Aprender a decir "no" con Natalia Raya

Le pedí a Natalia que compartiera con todos las claves de esta velada en la que nos hizo de brújula y aquí os las dejo:

  • Decir No es positivo, nos conecta con quienes somos realmente. Los grandes Noes que contasteis las asistentes son la prueba de ello y la oportunidad para decir grandes Síes a otras cosas (a la vida, a vosotras mismas).
  • Decir pequeños Noes a tiempo, aunque nos dé miedo la reacción o estropear la relación, a la larga lo que pueden hacer es mejorarla o por lo menos, no abocarla al fracaso. Decir Sí cuando es un No nos separa de los demás.
  • La culpa que se siente al decir No puede que tenga que ver con esa sensación de que, puede que sea por la educación recibida por las mujeres en querer agradar o querer poder con todo. Aún así es generalizada y exteriorizamos que nos pesa.
  • Poder exteriorizarla en grupo es un gran paso para poder hacerla consciente, saber que no somos las únicas y empezar a pulverizarla.
  • Estrategias para las peticiones explícitas y no contestar con un no seco, sino cuidando al otro.
  • Técnica del sandwich: algo positivo y enriquecedor sobre la persona que pide, conectado con lo que sientes al pedírtelo (me encanta que me digas esto) lo que ocurre es que ahora no estoy disponible para ello (me encantaría hacerlo este otoño!!—si quieres concretamos en septiembre–o en el momento que me venga bien para darle al otro un marco). Así expresamos que no podemos o no queremos ahora pero que tenemos en cuenta al otro.
  • Esto es como “acceder en parte”: si quieres quédate en mi casa pero no me apetece salir a cenar.
  • “Recoger y repartir”: Por ejemplo si alguien te pide ayuda ¿hay alguien que podría estar dispuesto? Conectar a ambos.
  • Siempre se puede decir “estoy aprendiendo a decir que no” 😉
  • A veces nuestros Síes están conectados con la etiqueta familiar que nos han impuesto y a veces sentimos esto como una carga. Esto ocurre y es así, para todos. A veces esa etiqueta nos maneja como si fuéramos una cometa, y acabamos haciendo lo que esa etiqueta dicta. Lo primero para empezar a manejarnos es ser consciente de esa etiqueta y si hay cosas que has hecho que la contradigan: agarrarnos a esas historias alternativas como lapas!!!
  • Otras veces nos da miedo contestar No y perder la etiqueta de lo que sí valoramos y que realmente sí somos y son nuestros valores (también se trata de nuestra reputación, eso es importante para todos, más si nos visibilizamos): generosa, honesta, poniendo cariño al trabajo, alegre, empática … Os digo una cosa: Es posible contestar un No y que éste sea complementario a ese valor. (Estabais de acuerdo todas cuando lo comentaba otra compañera. Por ejemplo no se deja de poner cariño y generosidad al trabajo por responder que ahora mismo no se puede hacer un encargo.)
  • Algo bonito que salió: Podemos ponernos en el rol de otra persona, salirnos de la situación y pensar en nosotras como si fuéramos una amiga a la que ayudar.
  • A veces nos agarramos a un sí continuo como estrategia profesional. Es muy efectivo pero… a veces nos encontramos con ¿y ahora cómo digo yo que no? no puedo perder clientes! vimos que un único no en el pasado no hizo que se perdiera el cliente. Luego, ¿quizá el miedo está más en nuestra cabeza que en la realidad?
  • Qué opina el otro cuando siempre sabe que habrá un Sí como respuesta? Ocurre que nos valora menos!!!: esto salió!! Muy paradójico! ;))

Decir No, o lo que sientes, que puede ser contrario a la petición, explícita o implícita, que continuamente surge en cualquier relación, es todo un aprendizaje. Y es de por vida, porque cada vez se nos presentan nuevas situaciones, personas, circunstancias, incluyendo nosotras mismas que vamos caminando por la vida, vamos cambiando de necesidades, de deseos… nada es permanente y decir no, decir quien eres, merece tanto la pena… por nosotras y por nuestras relaciones. Esto incluye equivocarnos y darnos también un poco de cancha, auto-palmadita en la espalda, para seguir siendo nosotras mismas y cuidando lo nuestro, y a quien queramos cuidar. Es totalmente compatible… y opcional.

Una cosa más. Cuando decimos No, no le decimos No a la Persona, así en global. Decimos No a un acto. (no quiero que te quedes en mi casa, no tengo los mismos pensamientos que tú sobre la educación de mis hijos, no voy este fin de semana a verte, no acepto tu encargo…) a veces creo que este es el quid de la cuestión en la diferencia entre hombres y mujeres para decir No de la que hablábamos.

Yo os animo a explorar probar y jugar. A ver qué pasa, poco a poco, empezando por alguna cosa sencilla. Un No con cariño pero firme, un No inoportuno pero honesto (poned vosotras los atributos.

(Un No … pero …) sin dar muchas explicaciones.

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Y mientras disfrutamos de una comida deliciosa preparada al momento por nuestra Tamara, abrimos el corazón y compartimos historias personales que nos emocionaron de la risa al llanto y al revés.

Natalia nos abrió los ojos y también entre nosotras mismas aconsejándonos desde la empatía y la distancia como los amigos que se acaban de conocer y que muchas veces son los que ven con mayor nitidez por no estar condicionados ni tenernos etiquetados.

Un soplo de aire fresco como el que quise traer a través de la decoración oceánica.

Aprender a decir "no" con Natalia Raya

Y escuchando las olas del mar se nos pasaron las horas dándonos energía unas a otras en un ambiente en el que me sentí tan a gusto. Gracias de corazón a todas las invitadas por compartir a corazón abierto.

Natalia tienes un don especial para escuchar, para crear el clima adecuado para disfrutar compartiendo emociones y sentimientos. Gracias por ser como eres.

Las fotos de Ana Mañez desprenden luz como ella. Enormemente agradecida de que Natalia nos presentara. Eres especial.

Aprender a decir "no" con Natalia Raya

Carolina gracias por venirte tan bien acompañada, además de ser un bendito precioso Tamara y yo disfrutamos de lo lindo con él ese ratito en bracitos.

Tuvimos también la oportunidad de probar el aceite de mis amigos del Condado de Martiniega que estaba impresionante. Me regalaron un par de botellas y decidí compartir una de ellas con estas invitadas afortunadas.

Aprender a decir "no" con Natalia Raya

Y para rematar un brunch perfecto recibimos las ilustraciones preciosas de Vireta de regalo para todas las invitadas. Cuando Virginia vio el tema de la velada no se pudo resistir a formar parte de ella, aunque no pudiera asistir físicamente, con esta ilustración: “El no también es una opción”.

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Nos encantaron todas Esther, millones de gracias por el detallazo.
Silvia

[ Deco ] Sostrene Grene, Ikea, Banak Importa y Fronda
[ Catering ] Cookita
[ Productos] Organizados, Mission Wraps
[ Bodega ] Valmiñor Ébano

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